FOTOGRAFÍA - FUSIÓN – ARTE e-mail: grisnegroblog@gmail.com

Latest

El LADO ACTIVO DEL INFINITO autor: CARLOS CASTANEDA

Tinta sobre  lienzo.

Sentarse en silencio con don Juan era una de las experiencias más agradables que conocía. Estábamos cómodamente

sentados en unas sillas tapizadas en la parte posterior de su casa, en las montañas de México

central. Era de tarde. Soplaba una brisa placentera. El sol estaba detrás de la casa, a nuestras espaldas. Su

luz se desvanecía, creando exquisitas sombras verdes en los grandes árboles del patio. Enormes árboles

crecían alrededor de la casa y aun más allá, tapando la vista de la ciudad donde don Juan vivía. Me daba

siempre la sensación de estar en una lugar salvaje, un lugar salvaje distinto del árido desierto de Sonora, pero

agreste de todos modos.

-Hoy vamos a discutir un tema muy serio de la brujería -dijo don Juan de manera abrupta-, y vamos a comenzar

por hablar del cuerpo energético.

Me había descrito el cuerpo energético incontables veces, diciéndome que era un conglomerado de campos

de energía que conforman el cuerpo físico cuando es visto como energía que fluye en el universo. Había dicho

que era más pequeño, más compacto, y de apariencia más pesada que la esfera luminosa del cuerpo físico.

Don Juan me había explicado que el cuerpo y el cuerpo energético eran dos conglomerados de campos

energéticos comprimidos y unidos por una extraña fuerza aglutinante. Había enfatizado una y otra vez que la

fuerza que une esos dos grupos de campos energéticos era, según los chamanes del México antiguo, la fuerza

más misteriosa en el universo. Él estimaba que era la esencia pura de todo el cosmos, la suma total de todo lo

que es.

Había asegurado que el cuerpo físico y el cuerpo energético eran las únicas configuraciones de energía en

contrapeso en el reino humano. Por tanto, él no aceptaba ningún otro dualismo. El dualismo entre cuerpo y

mente, carne y espíritu, él los consideraba como una mera concatenación de la mente que surgía de ésta sin

fundamento energético alguno.

Don Juan había dicho que por medio de la disciplina es posible para cualquiera acercar el cuerpo energético

hacia el cuerpo físico. Normalmente, la distancia entre los dos es enorme. Una vez que el cuerpo energético

está dentro de cierto radio (que varía para cada uno de nosotros individualmente), cualquiera, por medio de la

disciplina, puede tomar de él una réplica exacta del cuerpo físico; es decir, un ser sólido, tridimensional. De allí

la idea de los chamanes del otro o del doble. Del mismo modo, a través de los mismos procesos de disciplina,

cualquiera puede forjar de su cuerpo físico sólido, tridimensional, una réplica exacta de su propio cuerpo

energético, es decir, una carga de energía etérea invisible al ojo humano, tal como lo es toda energía.

Cuando don Juan me dio esta explicación, mi reacción había sido preguntarle si lo que él estaba describiendo

era una proposición mítica. Él me había respondido que no hay nada mítico acerca de los chamanes.

Los chamanes eran seres prácticos, y lo que ellos describían era siempre algo muy sobrio y muy realista. De

acuerdo a don Juan, la dificultad de entender lo que los chamanes hacían estaba en que ellos procedían desde

un sistema cognitivo diferente.

Aquel día, sentados en la parte trasera de su casa en el centro de México, don Juan dijo que el cuerpo

energético era de una importancia clave en todo lo que estaba ocurriendo en mi vida. Él veía como un hecho

energético el que mi cuerpo energético, en lugar de alejarse de mí (como sucede normalmente), se me

acercaba a gran velocidad.

-¿Qué significa el que se me esté acercando, don Juan? -pregunté.

-Significa que algo te va a sacar la mugre -dijo don Juan sonriendo-. Un grado tremendo de control va a

aparecer en tu vida, pero no tu control; el control del cuerpo energético.

-¿Quiere decir, don Juan, que una fuerza externa va a controlarme? -pregunté.

-Hay montones de fuerzas externas controlándote ahorita mismo -don Juan replicó-. El control al que me

refiero es algo que está fuera del dominio del lenguaje. Es tu control pero a la vez no lo es. No puede ser clasificado,

pero sí puede ser experimentado. Y, por cierto y por sobre todo, puede ser manipulado. Recuerda:

puede ser manipulado, por supuesto, para tu beneficio total, que no es, claro, tu propio beneficio sino el

beneficio del cuerpo energético. Sin embargo, el cuerpo energético eres tú, así es que podríamos continuar

indefinidamente como perros mordiéndose la propia cola, tratando de explicar esto. El lenguaje es inadecuado.

Todas estas experiencias están más allá de la sintaxis.

La oscuridad había descendido muy rápidamente, y el follaje de los árboles, que momentos antes brillaba de

color verde, estaba ahora muy oscuro y denso.   (…)